momSe acerca el día de la madre y tengo, como desde hace un par de años, emociones encontradas. Desde hace 5 años me festejan el día de la madre y desde hace 5 años yo no se lo festejo más a nadie. Paradojas de la vida, sólo pude compartir con mi mamá la alegría del festejo «para todas» cuando Martina estaba en la panza.

A mi mamá y a mí nos unía una relación especial por la ropa. He sido su crítica, su personal shopper cuando eso no existía -debería haberle cobrado, je- y le he armado looks cuando las Personal Stylist tampoco existían.

Como buenas «madre e hija» también teníamos nuestras agarradas que no eran por ropa. La única ventaja que le veo a su ausencia es que puedo armarme y elegir los elogios que ella me diría frente a determinadas situaciones si estuviera acá -claro que estarían bien lejos de lo que en realidad me diría- «Hija, qué maravilloso trabajo que hacés como mamá», «me encanta esto de que te hayas dedicado a la moda y hayas abandonado el derecho, para lo que te recibiste y estudiaste 5 años en LA FACULTAD», «Qué fantástico ésto de instagram, me encanta que utilices tiempo en ésta genial aplicación»,»Me encanta cómo estás criando a tus hijos con éstos juguetitos de madera Montesorri, qué didácticos»  y así…en mis pensamientos, creo que pasa siempre, o realidad paralela, mi mamá me festeja todas las decisiones que tomo. Y bueno, cada uno va acomodando las cosas como mejor le sale.

Que pasen todas un gran día de la madre con sus madres, abuelas, hijas, según corresponda!